Algunos tips:
- Viva en un ambiente abierto. Que sus hijos sepan que les interesan las cosas que hacen, que se preocupan de lo que piensan, y que estas dispuesto a escucharlos cuando quieran hablar.
- Dales una atención completa. Si estás viendo televisión o lavando los platos cuando el niño se te acerca, deja todo para escuchar. Dale una atención uno a uno para mostrarle cuanto vale para tí lo que el tenga que decir.
- Sé proactivo. No esperes a que tus hijos traigan los temas sensibles. Empieza tu a conversar cuando creas que están preparados para recibir la información sobre lo que están enfrentando. Los niños necesitan oirlo primero de sus padres.
- Respeta su inteligencia. No sea condescendiente. Probablemente ellos saben más de lo que crees. Y si no es así, ellos quieren ser tomados en serio sin importar su edad.
- Mantenga siempre el diálogo abierto. Hablen seguido, especialmente sobre temas importantes. Las explicaciones de una vez pueden generar conflictos o crear la falsa impresión de que ya tienen todas las respuestas que necesitan.
- Sé honesto. Evita hablar con doble sentido. Da respuestas directas a sus preguntas, o puedes perder su credibilidad.